Nuevas exigencias y tecnologías están cambiando la forma de producir y controlar los alimentos
INOFOOD 2026 reunirá el 26 y 27 de octubre en Santiago a cerca de 1.300 participantes para abordar cambios que van desde envases y alérgenos hasta metagenómica, higiene, trazabilidad e inteligencia artificial, con impacto en la producción, calidad e inocuidad de los alimentos.
El tradicional “puede contener” que aparece en miles de etiquetas de alimentos está entrando en una nueva etapa. Los cambios del Codex Alimentarius —el conjunto de normas internacionales de referencia para la seguridad de los alimentos— están llevando a la industria a trabajar con umbrales, evidencia y criterios más precisos para decidir cuándo corresponde advertir sobre la posible presencia de alérgenos. A esto se suman nuevas exigencias europeas para los envases en contacto con alimentos, que establecen límites para metales pesados y PFAS, una familia de sustancias químicas persistentes utilizadas en distintos materiales.
Son parte de una serie de cambios que están obligando a la industria a revisar no solo cómo controla los riesgos, sino también cómo diseña sus procesos, formula productos, organiza sus plantas, monitorea el ambiente y responde a exigencias cada vez mayores de los mercados.
Ese será el foco de INOFOOD 2026, encuentro que se realizará los días 26 y 27 de octubre en el Centro de Convenciones Le Méridien, en Santiago, y que reunirá a especialistas nacionales e internacionales, representantes de empresas, universidades, centros de investigación y tecnológicos y organismos públicos. La organización espera convocar a cerca de 1.300 participantes.
“Desde su creación en 2009, INOFOOD se ha consolidado como el principal encuentro internacional especializado en inocuidad, calidad alimentaria y tecnologías relacionadas realizado en Chile. Este año hablamos de una ‘industria en movimiento’ porque en estos dos años han ocurrido avances tecnológicos y cambios importantes que están obligando a revisar cómo producimos, desarrollamos y controlamos los alimentos. Queremos reunir a la industria, la academia, el sector público y especialistas internacionales para acercar conocimiento de clase mundial a quienes hacen posible alimentos seguros y de calidad”, señala Francisco O’Ryan, Cluster Manager de Eurofins Chile.
El programa recoge precisamente esa mirada amplia. Contempla un seminario de apertura, sesiones paralelas, una Expo especializada en tecnologías, equipamiento y soluciones y una muestra de pósteres científicos, con contenidos que van desde formulación de productos y selección de ingredientes hasta higiene, monitoreo ambiental, trazabilidad, métodos de detección y gestión de riesgos.
Nuevas herramientas también están modificando la manera de conocer qué ocurre dentro de las plantas. Entre ellas aparecen la metagenómica, que permite obtener una visión más amplia de los microorganismos presentes en los alimentos; técnicas basadas en ARN que buscan detectar más rápido microorganismos y agilizar el monitoreo ambiental; y sistemas de inteligencia artificial capaces de identificar zonas de riesgo y apoyar el cumplimiento de estándares y normativas.
La versión 2026 abrirá con la participación de Pamela Wilger, vicepresidenta de la International Association for Food Protection (IAFP) y especialista estadounidense en microbiología y seguridad de los alimentos. Posteriormente, un panel reunirá distintas miradas sobre las transformaciones que enfrenta el sector, con representantes de Empresas Carozzi, la Comisión de Estándares Sanitarios para Animales Acuáticos de la WOAH, ChileCarne, el consorcio NOVA-IA de la Pontificia Universidad Católica, Eurofins Testing y especialistas en compliance.
Cambios que llegan a las plantas y también a las exportaciones
La necesidad de anticiparse a los problemas será otro de los ejes del encuentro. El programa abordará desde diseño higiénico y zonificación de áreas dentro de las plantas hasta estrategias para prevenir Salmonella y Listeria en alimentos secos o de baja humedad y métodos para detectar y eliminar biofilms, estructuras formadas por microorganismos que pueden adherirse a las superficies y dificultar los procesos de limpieza.
También se analizarán micotoxinas, residuos químicos, contaminación microbiológica y otros riesgos que pueden terminar en pérdidas, retiros de productos o crisis si no son identificados oportunamente. El énfasis estará puesto en detectar antes y no únicamente reaccionar cuando el problema ya ocurrió.
Estos desafíos serán abordados desde las particularidades de distintas industrias, entre ellas carnes, salmones, frutas, hortalizas, frutos secos, lácteos, huevos y servicios de alimentación. También habrá un módulo dedicado a Pet Food, con contenidos sobre estándares internacionales para la fabricación de alimentos para perros y gatos, análisis nutricional, micotoxinas y auditorías aplicables al sector.
La transformación también alcanza a la trazabilidad. Una de las charlas analizará el avance desde los códigos de barras hacia el Pasaporte Digital de Producto (DPP), una herramienta que permite acreditar información sobre origen, sostenibilidad e inocuidad y que adquiere especial relevancia frente a la evolución de las exigencias regulatorias y de mercado en la Unión Europea, Estados Unidos y China para las exportaciones chilenas de frutas, hortalizas y frutos secos.
El encuentro cerrará ampliando la discusión hacia otro desafío que atraviesa toda la cadena alimentaria: el cambio climático y la disponibilidad de agua, orientado a cómo ambos factores pueden afectar la calidad e inocuidad de los alimentos y las decisiones que deberá tomar la industria frente a un escenario que continúa cambiando.